¿Alguna vez escuchaste de la teoría Heliocéntrica? Esta teoría nos habla sobre el movimiento de la Tierra, nuestro hermoso planeta, y los planetas hermanos del Sistema que giramos alrededor del Sol y no ellos alrededor nuestro como lo formuló el geocentrismo.

La teoría Heliocéntrica es conocida por ser formulada por Nicolás Copérnico en el siglo XVI (esto será tema de otro de nuestros posts) pero esta idea ya había sido formulada muchos años atrás! Desde antes de Cristo, un astrónomo griego llamado Aristarco de Samos, quien vivió entre el 310 a.C y el 230 a.C. Lastimosamente este astromaniaco no recibió apoyo en su época.

Aristarco no sólo realizó esta propuesta del movimiento de los planetas, también determinó que el Sol era mucho más grande que la Tierra! Es impresionante creer que para la época existían personas con esta capacidad de deducción y gusto por investigar. Sin contar con la tecnología actual parecen impresionantes los postulados de Aristarco que tuvieron el privilegio de estar guardados en la imponente biblioteca de Alejandría. Para nuestra mala suerte se cree que muchos de sus descubrimientos e investigaciones se perdieron en incendios de la biblioteca. Lo que nos quedan son las citas de Plutarco y Arquímedes sobre los trabajos del pensador y algunos recuperados.

De sus trabajos rescatados está "De los tamaños y las distancias del Sol y de la Luna" 

Explicaba que al ver la Luna en cuarto creciente o menguante, la Tierra, el Sol y la Luna formaban un triángulo recto y de allí dedujo con geometría que la distancia del Sol debía ser 20 veces la de la Luna. También que así mismo al tener tamaños angulares en el cielo casi idénticos, entonces el Sol debía ser 20 veces más grande por proporción. Sin embargo, este resultado no fue cierto y los verdaderos valores eran de 400 veces la distancia del Sol que a la Luna y 400 veces el tamaño del Sol al de la Luna. Utilizó bien la geometría pero sus mediciones no fueron tan precisas obteniendo estos resultados.

Aristarco es un astromaniaco que perdurará para siempre por sus aportes e investigaciones y es por esto que uno de los cráteres de la Luna fue nombrado en su honor: Aristarchus. También, el asteroide 3999 Aristarcohus conmemora su nombre. 

Gracias Aristarco!